La anquiloglosia, conocida habitualmente como «frenillo lingual corto», es una alteración en la que el frenillo que une la lengua con el suelo de la boca puede limitar, en mayor o menor medida, el movimiento de la lengua.
Esta limitación puede estar presente desde el nacimiento y puede afectar a cada persona de una forma diferente.
Dependiendo de cada caso, la anquiloglosia puede relacionarse con dificultades en determinadas funciones de la lengua, como la lactancia, la deglución, la movilidad lingual, la postura de la lengua o el habla.
La decisión de realizar una frenectomía debe basarse en la valoración individual del paciente y en las necesidades funcionales que presente.
La frenectomía lingual es un procedimiento destinado a liberar el frenillo que limita el movimiento de la lengua.
En nuestra clínica utilizamos láser en aquellos casos en los que está indicado. Después del procedimiento comienza un proceso de cicatrización durante el cual es especialmente importante seguir las recomendaciones proporcionadas por el profesional.
Los cuidados posteriores y los ejercicios de movilidad lingual son una parte importante del proceso de recuperación.
Durante las primeras horas recomendamos:
Pueden resultar agradables las bebidas frías, granizados, flashes o helados. La alimentación puede adaptarse a la edad y a la comodidad de cada paciente.
Mantener una buena higiene oral es importante durante la cicatrización.
Es normal que puedan aparecer molestias leves, sensibilidad o sensación de tirantez durante los primeros días.
En caso de que el profesional haya indicado medicación para el dolor, debe seguirse la pauta proporcionada.
Durante el proceso de cicatrización también puede observarse una capa blanquecina o amarillenta sobre la zona intervenida. Esta apariencia puede formar parte del proceso normal de cicatrización y no significa necesariamente que exista una infección.
Si la evolución no es la esperada o existe alguna duda, es recomendable consultar con el profesional que ha realizado el procedimiento.
Ante una dificultad importante para respirar, debe buscarse atención médica urgente.
Los ejercicios tienen como objetivo favorecer la movilidad de la lengua y ayudar a que el paciente utilice adecuadamente el nuevo rango de movimiento.
La realización de estos ejercicios debe seguir siempre las indicaciones específicas dadas por el profesional. En algunos pacientes puede ser recomendable complementar el tratamiento con terapia miofuncional.
Elevar la lengua lo máximo posible, siguiendo las indicaciones que os haya dado el profesional, para favorecer la movilidad y permitir visualizar la zona intervenida. Mantener entre 3 y 5 segundos y repetir entre 5 y 10 veces.
La forma de realizar este ejercicio puede variar según la técnica utilizada, la edad del paciente y las características de cada frenillo. Por ello, no debe forzarse el movimiento ni realizarse de una manera diferente a la indicada en consulta.
Como orientación general, los ejercicios pueden realizarse entre 4 y 6 veces al día durante las primeras 3-4 semanas, siempre que esta sea la pauta indicada por el profesional.
La frecuencia y duración pueden variar según:
La pauta proporcionada individualmente en consulta prevalece siempre sobre estas recomendaciones generales.
La frenectomía libera la restricción del frenillo, pero en determinados pacientes es importante trabajar después la función y el control de la lengua.
Por este motivo, especialmente en niños y también en determinados adultos, puede recomendarse complementar el tratamiento con terapia miofuncional realizada por un logopeda especializado.
El trabajo conjunto puede ayudar a mejorar aspectos relacionados con:
El objetivo no es únicamente que la lengua tenga más movilidad, sino conseguir que esa movilidad se integre correctamente en las funciones cotidianas.
Después de una frenectomía es normal tener dudas sobre la cicatrización, las molestias o los ejercicios.
Seguir correctamente las indicaciones y mantener una buena comunicación con el equipo que lleva el tratamiento ayudará a que el proceso sea lo más sencillo posible.
Cada paciente es diferente y la pauta postoperatoria debe adaptarse a sus necesidades.
Si después de la intervención tienes cualquier duda sobre la herida, la alimentación, el dolor o la realización de los ejercicios, contacta con nuestro equipo antes de modificar la pauta indicada.
Estamos aquí para acompañarte durante todo el proceso y resolver cualquier duda que pueda surgir durante la recuperación.