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Cuidados postoperatorios

Anquiloglosia: qué es y cuidados después de una frenectomía lingual con láser

¿Qué es la anquiloglosia?

La anquiloglosia, conocida habitualmente como «frenillo lingual corto», es una alteración en la que el frenillo que une la lengua con el suelo de la boca puede limitar, en mayor o menor medida, el movimiento de la lengua.

Esta limitación puede estar presente desde el nacimiento y puede afectar a cada persona de una forma diferente.

Dependiendo de cada caso, la anquiloglosia puede relacionarse con dificultades en determinadas funciones de la lengua, como la lactancia, la deglución, la movilidad lingual, la postura de la lengua o el habla.

No todos los frenillos necesitan tratamiento

La decisión de realizar una frenectomía debe basarse en la valoración individual del paciente y en las necesidades funcionales que presente.

¿Qué es una frenectomía lingual con láser?

La frenectomía lingual es un procedimiento destinado a liberar el frenillo que limita el movimiento de la lengua.

En nuestra clínica utilizamos láser en aquellos casos en los que está indicado. Después del procedimiento comienza un proceso de cicatrización durante el cual es especialmente importante seguir las recomendaciones proporcionadas por el profesional.

Los cuidados posteriores y los ejercicios de movilidad lingual son una parte importante del proceso de recuperación.

Cuidados después de una frenectomía lingual con láser

Durante las primeras 24 horas

Durante las primeras horas recomendamos:

  • Evitar alimentos y bebidas muy calientes.
  • Evitar alimentos picantes o muy ácidos.
  • Preferir alimentos blandos y templados.
  • Mantener una buena hidratación.
  • No fumar ni consumir alcohol.
  • Evitar tocar, rascar o manipular la zona intervenida.

Pueden resultar agradables las bebidas frías, granizados, flashes o helados. La alimentación puede adaptarse a la edad y a la comodidad de cada paciente.

Higiene oral

Mantener una buena higiene oral es importante durante la cicatrización.

  • Continuar con el cepillado habitual, teniendo especial cuidado alrededor de la zona intervenida.
  • No manipular directamente la herida con los dedos.
  • Utilizar clorhexidina únicamente si ha sido prescrita o indicada por el profesional.
  • En niños, mantener una higiene oral adecuada y adaptada a su edad.

Dolor, molestias y cicatrización

Es normal que puedan aparecer molestias leves, sensibilidad o sensación de tirantez durante los primeros días.

En caso de que el profesional haya indicado medicación para el dolor, debe seguirse la pauta proporcionada.

Durante el proceso de cicatrización también puede observarse una capa blanquecina o amarillenta sobre la zona intervenida. Esta apariencia puede formar parte del proceso normal de cicatrización y no significa necesariamente que exista una infección.

Si la evolución no es la esperada o existe alguna duda, es recomendable consultar con el profesional que ha realizado el procedimiento.

¿Cuándo debemos contactar con la clínica?

Contacta con nuestro equipo si aparece alguno de estos signos
  • Sangrado abundante o persistente.
  • Fiebre.
  • Dolor intenso o que aumenta progresivamente con los días.
  • Inflamación que aumenta en lugar de mejorar.
  • Dificultad importante para tragar.
  • Dificultad para respirar.
  • Cualquier síntoma que os preocupe o que no esperábais después de la intervención.

Ante una dificultad importante para respirar, debe buscarse atención médica urgente.

Ejercicios después de la frenectomía

Los ejercicios tienen como objetivo favorecer la movilidad de la lengua y ayudar a que el paciente utilice adecuadamente el nuevo rango de movimiento.

La realización de estos ejercicios debe seguir siempre las indicaciones específicas dadas por el profesional. En algunos pacientes puede ser recomendable complementar el tratamiento con terapia miofuncional.

  1. Elevación de la lengua Abrir la boca e intentar llevar la punta de la lengua hacia el paladar, justo detrás de los incisivos superiores. Mantener 5 segundos y repetir 10 veces.
  2. Lengua hacia la nariz Sacar la lengua todo lo posible e intentar dirigir la punta hacia la nariz. Mantener 5 segundos y repetir 10 veces.
  3. Lengua hacia la barbilla Sacar la lengua y dirigirla hacia la barbilla. Mantener 5 segundos y repetir 10 veces.
  4. Movimientos laterales Sacar la lengua y llevarla alternativamente hacia la comisura derecha y hacia la izquierda. Repetir 10 veces.
  5. Chasquido de lengua Colocar la lengua contra el paladar y realizar un pequeño chasquido. Repetir 20 veces.
  6. Apertura máxima con la lengua en el paladar Colocar la punta de la lengua detrás de los incisivos superiores y mantenerla apoyada en el paladar mientras se abre la boca. Intentar abrir progresivamente sin despegar la lengua del paladar. Mantener 5 segundos y repetir 10 veces.

Estiramiento y movilidad de la zona intervenida

Elevar la lengua lo máximo posible, siguiendo las indicaciones que os haya dado el profesional, para favorecer la movilidad y permitir visualizar la zona intervenida. Mantener entre 3 y 5 segundos y repetir entre 5 y 10 veces.

La forma de realizar este ejercicio puede variar según la técnica utilizada, la edad del paciente y las características de cada frenillo. Por ello, no debe forzarse el movimiento ni realizarse de una manera diferente a la indicada en consulta.

¿Con qué frecuencia debemos realizar los ejercicios?

Como orientación general, los ejercicios pueden realizarse entre 4 y 6 veces al día durante las primeras 3-4 semanas, siempre que esta sea la pauta indicada por el profesional.

La frecuencia y duración pueden variar según:

  • La edad del paciente.
  • El tipo de frenillo.
  • La técnica utilizada.
  • La evolución de la cicatrización.
  • La movilidad lingual.
  • Las necesidades funcionales de cada paciente.

La pauta proporcionada individualmente en consulta prevalece siempre sobre estas recomendaciones generales.

La importancia de la terapia miofuncional

La frenectomía libera la restricción del frenillo, pero en determinados pacientes es importante trabajar después la función y el control de la lengua.

Por este motivo, especialmente en niños y también en determinados adultos, puede recomendarse complementar el tratamiento con terapia miofuncional realizada por un logopeda especializado.

El trabajo conjunto puede ayudar a mejorar aspectos relacionados con:

  • La movilidad y el control de la lengua.
  • La postura lingual.
  • La deglución.
  • La respiración.
  • Determinados patrones orales.
  • El habla, cuando exista una alteración relacionada con la función lingual.

El objetivo no es únicamente que la lengua tenga más movilidad, sino conseguir que esa movilidad se integre correctamente en las funciones cotidianas.

Nuestro consejo para las familias

Después de una frenectomía es normal tener dudas sobre la cicatrización, las molestias o los ejercicios.

Seguir correctamente las indicaciones y mantener una buena comunicación con el equipo que lleva el tratamiento ayudará a que el proceso sea lo más sencillo posible.

Cada paciente es diferente y la pauta postoperatoria debe adaptarse a sus necesidades.

Si después de la intervención tienes cualquier duda sobre la herida, la alimentación, el dolor o la realización de los ejercicios, contacta con nuestro equipo antes de modificar la pauta indicada.

¿Tienes alguna duda después de la frenectomía?

Estamos aquí para acompañarte durante todo el proceso y resolver cualquier duda que pueda surgir durante la recuperación.